Mercado gastronómico de San Luis. Estepona.

Fecha
2018
Situación
C/  Villa 9, Estepona
Arquitecto
Martín Lejarraga
Promotor
RYA Residencias S.L.
Presupuesto
209.000 €
Superficie reformada
900 m2
Equipo
Blanca Gutiérrez Fernández, José Javier Botí Sarrió, Jose María Mateo Torres, Óscar Romero Carrasco, David Andrés Martin Pozuelo

El Mercado de San Luis renueva el antiguo Mercado de Abastos de Estepona (Málaga), transformándolo en un mercado gastronómico en el que se ofrece una amplia gama de productos culinarios a través de sus nuevos y variados puestos.

La intervención mantiene el carácter del espacio y la materialidad del edificio original – una sencilla nave longitudinal con tejado a dos aguas -, rescatando la volumetría interior y exterior del mismo, y enfatizando la estructura principal de muros y pilastras existentes mediante el uso de materiales de naturaleza tectónica y condición cerámica como azulejos (revestimientos), celosías vitrificadas (huecos al exterior en diferentes niveles) y baldosas de gran formato (pavimento general). Las cerchas de cubierta, formadas con pares de hormigón y tirantes metálicos, se recuperan y restauran quedando vistas, manteniendo su función de soporte de un plano ligero, resuelto con un panel metálico industrial de altas prestaciones.

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En dicho plano se abren dos grandes lucernarios que matizan el ambiente interior, introduciendo la luz natural y el paisaje urbano circundante; esas grandes ventanas en el cielo interior del mercado permiten la visión de dos de los iconos arquitectónicos de la ciudad: la Torre del Reloj (al Sur) y la muralla histórica del Castillo de San Luis (al Norte).

Las piezas que organizan la nueva configuración interior del mercado en la definición de los nuevos puestos (barras, mostradores, vitrinas, etc.), se definen con superficies modulares de materiales diversos y levemente disonantes: maderas, chapas metálicas, paneles de resinas y telas ornamentales dan forma, textura y color a los diferentes puestos según su función. En el perímetro se prepara y sirve la comida, y desde el centro se sirve la bebida, siendo estos últimos puestos (cervecería, vinoteca y coctelería) los que como piezas singulares por su geometría y acabados adquieren especial presencia en el conjunto del mercado.

El conjunto del edificio histórico, construido en 1949 como Mercado de Abastos, se actualiza y equipa también con una nueva dotación completa de instalaciones, que proporciona al mercado un grado extra de confort, imprescindible para disfrutar al máximo de la estancia y la experiencia culinaria asociada.

Las instalaciones, que se quedan vistas, son reconocibles por sus trazados, materiales y colores, permitiendo la lectura precisa de la intervención en el edificio original, en el que finalmente tres grandes lámparas colgantes organizan y secuencian el espacio, reforzando la potencia del vacío central y creando una atmósfera adecuada a la escala de los visitantes.

Por último, los patrones de blancos y negros de los muros exteriores acentúan el ritmo de las fachadas, donde una serie de macetas con flores enfatizan el marcado carácter urbano del edificio inserto en el casco antiguo de Estepona.